Descripción
Cada obra es una decisión, pero también es una renuncia a todas sus posibles versiones. A veces las materializo, otras quedan flotando en mi mente. Esta es otra manera de contar lo mismo, otra perspectiva del mismo impulso: la tensión entre lo que nos eleva y lo que nos retiene.
Esta versión no es una segunda parte de la obra Ascensión o 13 Deseos, sino una posibilidad diferente de la misma obsesión. En cada trazo, en cada elección, persiste la misma pregunta: ¿somos nosotros quienes ascendemos o es el deseo el que nos sostiene en el aire? Los globos de esta pieza parecen haber tomado su propio rumbo en cuadros independientes, pero las cuerdas invisibles siguen ahí, conectando la figura a un anhelo inasible. No hay corte, solo la ilusión de libertad, porque el deseo, cuando es verdadero, nunca nos suelta del todo.
















Valoraciones
No hay valoraciones aún.