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Michel Acosta 13

STAND “ALIMENTICIO”

Desde el comilón de soya, que vestía a veces con su fibra y soñaba construir un auto con carrocería derivada de la misma: Ford; contando con la percepción aguzada de Benjamin –del cual ignoro si gustaba de una dieta alimenticia similar-, hasta el mito artista-empresario que fuera Warhol (así Kostaby, Clemente, Schnabel, o el casi transparente Jackson, la terrenal Madonna, el ambiguo Prince, etc.). De todos heredamos, sobremanera del primero, vivir en un mundo donde lo standard homologó las particularidades, para bien y para mal, y el empaste entre el ímpetu creador y el talento corporativo pareciera la solución para el ego y la vida material, con cierta necesidad de anunciarnos.

También para bien y para mal vivimos en una era del espectáculo, de cierto show en la pasarela del establishment. Y hoy podemos personalizar nuestros anuncios e incorporar el mundo objetual del consumo al campo del arte. Esta ganancia desde fines de los cincuenta, bien infiltrada mediante los mass media en el mundo a todos los niveles, es ineludible para hacernos la idea de que vivimos en un mundo moderno. Recordemos que la jet set de la sociedad degusta sus marcas y hasta los indios amazónicos, esos de los que gustó Sting, tienen mochilas Reebok o Adidas –aun malas copias de un “original” poco existente- para llevar sus materiales necesarios.

La propuesta de Michel Acosta contiene esa especie de ADN cultural. Desde hace más de cuatro años viene trabajando con el envase y su apariencia como portador de connotaciones artísticas y emisor conceptual. Con sus Tropical Island, parodiando la marca de jugos y néctares naturales que circula en Cuba en la era “post Periodo Especial” –que es una circunstancia para muchos aún viva-, Michel hacía una alusión al campo mismo del arte y a esa traumática y ya saturada anunciadera de nuestra insularidad devenida ingrediente psicosocial de nuestra identidad cultural. Manipulando medios gráficos, pictóricos, escultóricos, instalativos y digitales, ha en-caja-do un discurso ontológico de su contexto vivencial –que puede desplazarse de Cuba a España o a otros lugares- dejando una impronta visual de los más reconocidos clichés que se muestran de cada espacio.

Frency Fernández Rosales.

Master en Historia del Arte. Profesor, curador, creador y crítico de arte.